A primera hora de ayer, 1 de abril, día en que por decreto se instauraba la nueva seremi de Seguridad en la Región de Antofagasta, la Delegación Presidencial Regional anunció que Ignacio Rivera Muñoz asumió como encargado interino de dicha secretaría regional.
Según el comunicado, Rivera, quien antes era el coordinador regional de Prevención del Delito, asumió como seremi interino "hasta el nombramiento definitivo que realizará S.E. el Presidente de la República".
Rivera, de profesión ingeniero en Prevención de Riesgos, también había trabajado como encargado del Departamento de Coordinación y Gestión Territorial en la Delegación Presidencial Provincial de El Loa.
El seremi (i) cuenta a este Diario que esta nueva cartera de Estado "es una institución cuyo único foco principal es resolver los desafíos que actualmente enfrenta nuestro país, y por supuesto nuestra región, en materia de seguridad, para que cada ciudadano pueda vivir de manera tranquila, segura, y pueda desarrollarse sin ningún temor".
Sin marchas blancas
Sobre los lineamientos a corto plazo, Rivera asegura que, "principalmente, y lo dijo nuestro ministro Cordero, no tenemos espacio para marchas blancas ni tampoco para improvisar. El principal mandato es poder darle continuidad al trabajo que estaban realizando las delegaciones presidenciales, pero habiendo una mayor coordinación, una mayor profesionalización en el trabajo, y por lo tanto una mayor intensidad en temas de seguridad".
En ese sentido, añade que "van a haber muchas más intervenciones focalizadas con los distintos servicios, obviamente con las policías, con carabineros, policía de investigaciones, la armada también". Y afirma que ayer, "de hecho, tuvimos temprano nuestra primera reunión de presentación y coordinación con el mando policial".
¿Cuáles son los principales focos que han detectado acá en la región en temas de delitos?
-Las cifras actuales en nuestra región muestran que tenemos alrededor de 3.800 delitos violentos. De aquellos delitos violentos los que más generan daño a la población o sensación de inseguridad es la amenaza con armas y las lesiones menos graves, que ambos tienen cierto aumento. En general los números desde un tiempo hasta ahora han venido a la baja, pero sabemos que eso todavía no es suficiente. La ciudadanía todavía tiene una sensación de inseguridad. Sigue teniendo temor, y es por ello que vamos a redoblar los esfuerzos para trabajar. Este no es un ministerio desde el escritorio, este es un ministerio que tiene que estar trabajando en las calles. En los lugares donde se necesita una mayor presencia policial e intervenciones de otros servicios.
En esa línea, el nuevo seremi (i) resalta que, en la zona, "el día en que parte el Ministerio de Seguridad, tenemos una disminución de un 14% en delitos violentos. También tenemos una disminución de un 8% en los delitos asociados a drogas y un 3% de disminución en los delitos contra la propiedad no violento".
"Necesitamos resultados"
Tras el nombramiento, el consejero Víctor Guzmán (PC), parte de la comisión de Seguridad del CORE, señala que "debemos esperar qué resultados se producirán con este modelo y este nuevo ministerio". Y subraya que, "en la práctica, no creo que cambie mucho lo que sabemos que tenemos que hacer. Es decir, la coordinación de las policías, la instalación del sistema de identificación facial y de patentes, con sus respectivos pórticos. Eso necesita personal y capacitación. Necesitamos resultados".
"Personalmente creo que la figura del delegado o delegada no se sostiene en el tiempo con esta designación", desliza Guzmán.
Mientras, Alejandro Cifuentes (Republicano), también de la comisión de Seguridad, plantea que, como partido, "hemos señalado que Chile no necesita más ministerios, sino un gobierno valiente que combata la delincuencia de manera efectiva. Este nuevo ministerio solo traerá más burocracia, como demuestran los recientes nombramientos de seremis, que parecen responder a intereses políticos más que a mejorar la seguridad".
Y reitera: "La crisis de seguridad no se resolverá con el nombramiento de un nuevo ministro o de seremis regionales sin la experiencia y las calificaciones necesarias en seguridad pública. Para estos cargos clave, es esencial contar con personas de alto perfil técnico y experiencia en el área". En ese sentido, fundamenta que los cargos de seremi de Seguridad deberían ser ocupados, "idealmente, por exuniformados, como excarabineros o exmiembros de la PDI, quienes tienen el conocimiento y la formación adecuada para enfrentar los desafíos de seguridad que enfrentamos".