Gajardo acusa 'anticomunismo' en Chile y debate por nueva Constitución suma rechazo transversal
PRESIDENCIALES. Aún no se define la carta del PC a La Moneda.
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo (PC), afirmó ayer que "hay mucho anticomunismo en nuestro país", en medio del debate sobre quién representará a la colectividad en las elecciones presidenciales, ya que entre los nombres aparece la titular del Trabajo, Jeannette Jara.
"El PC es un partido de más de 100 años que ha participado en distintos gobiernos, desde los gobiernos del Frente Popular, con Pedro Aguirre Cerda en adelante, y no hay ninguna razón por la que no podría haber un Presidente del PC", dijo el secretario de Estado en ADN Radio.
Jara ha sido cuestionada por continuar en el Ejecutivo con una campaña "solapada", frente a lo cual la ministra vocera, Aisén Etcheverry, señaló en Radio Duna que la autoridad está "completamente dedicada, mientras esté en el rol de ministra seguirá haciendo esa tarea" de implementar la reforma de pensiones. "Las críticas son parte del ruido de fondo, son parte del entorno".
Otra constitución
En otro plano del debate, el presidente del PC, Lautaro Carmona, dijo el fin de semana que "quizás una de las reformas políticas que quedan pendientes, y que habría que replantearse agendarla con urgencia, es la nueva Constitución, porque no hay nueva Constitución". Etcheverry el mismo día respondió que "para nosotros como Gobierno en este minuto no está dentro de nuestras prioridades abrir esa discusión".
Carmona ayer explicó que buscaba "constatar que los rechazos incluyen que quedó pendiente el tema de nueva Constitución es un dato político de la causa, cuándo será ese día (...) yo no he pedido que esté en la agenda de Gobierno".
Su par del FA, Constanza Martínez, destacó "los dos procesos constituyentes que hemos vivido. No es un tema tabú, que no es discutido, pero también hemos dicho que tras dos procesos constituyentes es muy pesado también para la ciudadanía dar esa discusión y hay otras prioridades".
Más tarde, la UDI y RN rechazaron la insistencia del PC por una nueva Carta Magna y lo acusaron de querer "mantener vivo el octubrismo".